Destino de los Eternos Admin

Cantidad de envíos: 105 Edad: 24 Localización: Apocalipsis Fecha de inscripción: 21/10/2008
 | Tema: Descripción Juzgados Lun Feb 09, 2009 11:00 am | |
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Este territorio neutral e medio de ninguna parte fue erigido mágicamente para que los bandos en eterna lucha, tuviesen la ocasión de resolver ciertos conflictos de forma más civilizada; en otras palabras, los demonios estuvieron a favor ya que la mentira y el engaño forma parte de su forma de vida; y los ángeles porque por un lado temían que la lucha acabara perdiendo el sentido y porque se tiene fe en que mediante el diálogo y el entendimiento se puede llegar a acuerdos favorables.
Desde este lugar se vela para que los pactos y las normas se mantengan inquebrantables, siendo una de las más famosas e importantes la de dejar a los mortales el libre albedrío a la hora de escoger entre la luz y la oscuridad (siempre se dijo que hecha la ley, hecha la trampa; y lo que sí está permitido es adoctrinar, amenazar, apabullar, seducir, prometer y un largo etcétera para conseguir inclinar un alma hacia un bando o el otro). No importa si los que incumplen los decretos son ángeles o demonios, en cualquier caso, agentes autorizados a utilizar los medios que consideren necesarios se harán cargo del infractor sin ningún tipo de compasión o deferencia con tal de presentarlo ante el Tribunal.
Dependiendo del caso a considerar el Tribunal puede estar formado por uno, dos, tres o por infinitos miembros (siendo siempre igual el número de representantes de un bando al del otro). Cualquiera puede formar parte del Tribunal que a la vez suele hacer la parte del Jurado y ocasionalmente la del Verdugo o Ejecutor de la Condena (aunque los ángeles prefieren llamarla Veredicto); normalmente los encargados de formar parte del Tribunal son altos mandatarios del Cielo e Infierno ya que se les supone la suficiente madurez como para respetar las normas y asumir el resultado del juicio a pesar de que les perjudique con tal de mantener el delicado equilibrio y el Bien/Mal común. Esto no significa que los desacuerdos entre los miembros del Tribunal sean triviales pues pocas veces ambas partes se han mostrado imparciales al mismo tiempo, pero estas diferencias normalmente se dejan para los Paladines (nunca los Abogados habían tenido un título tan discorde a su condición) que defienden o acusan el caso ante el Tribunal.
Dado que en este lugar sagrado es imposible emplear la violencia, el arte de la oratoria es el arma que se blande con fiereza para conseguir la victoria (las tretas, las interpretaciones fraudulentas de los hechos, el tergiversar las palabras y demás, tan sólo son pequeños trucos que se permiten siempre y cuando, den buen resultado). |
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