Nación común a todos los dotados para la magia donde se producen portentos que van más allá de la imaginación de cualquier no practicante de este arte.
Desde islotes rocosos a amplias islas de arenas blancas y aguas cristalinas. Nadie tiene el conocimiento de las maravillas y peligros que aguardan en el idílico archipielago.
Isla pirata donde vender o gastar los botines en su mercado negro y disfrutar de la multitud de tabernas donde doncellas de distraiada moralidad llenan de licor las copas y de amor las camas.